Vicaría de Educación

Integrantes de la Vicaría de Educación

Vicario de Educación: Pbro. Leonardo Villagrán Santana
Secretaria Ejecutiva: María Isabel Cifuentes Cuadra
Secretaria Administrativa: Raquel Cayupi Alveal

Misión y Visión Vicaria de Educación
* Visión:
La Vicaria de Educación del Obispado de Temuco, como organismo diocesano, participa de la Misión de la Iglesia y busca anunciar a Jesucristo en el mundo de la educación, acompañando y animando a las instituciones educativas católicas a una coordinación pastoral fraterna en temas valóricos, pedagógicos, pastorales y juveniles iluminados desde los criterios del evangelio y la calidad de la formación humana integral. Nuestro proyecto está centrado en la persona de Cristo y su evangelio que fundamenta la síntesis FE CULTURA y VIDA de todos quienes la conforman.
* Misión :
La Vicaria de Educación, desde el seno de la iglesia, aportará desde los colegios y escuelas católicas las orientaciones e instancias organizativas, formativas y de coordinación pastoral para facilitar la humanización, personalización, la socialización y la evangelización de los integrantes de la comunidad educativa. Promoverá en ellas la creación de un estilo de convivencia que privilegia el encuentro personal, la comunión, la participación de todos sus integrantes y abierta a la sociedad.

Objetivos y funciones permanentes
A) PROFESORES DE RELIGIÓN
– Realizar un catastro detallado de las horas y profesores de religión, detectando dónde y quiénes realizan las clases, qué formación tienen, con qué recursos cuentan y qué necesidades manifiestan. Generar una estrategia de formación conducente a la obtención del Título de Profesor de Religión para todos los profesores habilitados para ejercer.
– Apoyar instancias de perfeccionamiento docente de carácter permanente en el sector de religión conforme a las disposiciones vigentes.
– Lograr que existan profesionales que supervisen el sector de religión dentro del sistema escolar.
– Definir los procedimientos e Informatizar el sistema de otorgamiento de certificados de idoneidad.
– Organizar un sistema de seguimiento del desempeño docente de las personas autorizadas para realizar clases en el sector de religión.
– Lograr que los párrocos mantengan una relación significativa con el conjunto de los profesores de religión que trabajan en su parroquia.
– Establecer un sistema expedito de comunicación entre el DEC y los profesores de religión.

B) EDUCACIÓN CATÓLICA
– Generar instancias sistemáticas y estrategias significativas de acompañamiento espiritual para profesores católicos.
– Lograr establecer entre los colegios de iglesia mayores vínculos de modo que proyecten en la opinión pública la identidad propia de un colegio católico.
– Establecer un mecanismo permanente de encuentro entre los responsables de los colegios de iglesia para reflexionar y proyectar la educación católica como instancia evangelizadora.
– Apoyar a los establecimientos educacionales que requieran elaborar sus Proyectos Educativos y Planes y Programas propios, particularmente de Religión; y para la revisión de éstos.
– Apoyar a los establecimientos educacionales para que desarrollen un trabajo efectivo en la incorporación de los padres y apoderados en la educación de sus hijos.

C) OPINIÓN PÚBLICA Y AUTORIDADES EDUCATIVAS
– Lograr constituir el Área de Educación como la instancia oficial de la Iglesia diocesana respecto a materias referidas a educación.
– Mantener y acrecentar el contacto con las autoridades educativas municipales, provinciales y regionales, formalizando los conductos de comunicación y procedimientos que corresponda.
– Aunar criterios y procedimientos para otorgar el certificado de idoneidad con las vicarías o departamentos de educación de otras diócesis.Apoyar el trabajo del área de educación de la Conferencia Episcopal para que se constituya en la instancia oficial de la Iglesia en materias educacionales.

D) TAREAS ADMINISTRATIVAS Y PASTORALES
– Generar una instancia de apoyo en recursos didácticos y materiales pedagógicos para los profesores católicos de la diócesis, especialmente los de religión.
– Generar un sistema de financiamiento estable que permita desarrollar todas las tareas que se proponen.
– Implementar un sistema informático que permita mantener al día todos los datos necesarios para una expedita coordinación con las autoridades educacionales, gubernamentales y eclesiales, y para un mejor servicio de los centros educativos.
– Mantener un sistema de comunicación que permita llegar con la presencia del DEC a los cuatro decanatos de la diócesis.
– Participar en las reuniones de coordinación de Pastoral diocesana y en los encuentros Zonales y Nacionales del Área de Educación de la CECH.
– Organizar retiros y otras actividades de acompañamiento espiritual para profesores, alumnos, padres y apoderados

Del Magisterio de la Iglesia:
La Evangelización en el presente y en el futuro de América Latina,
Documento de Puebla 1979.
Educación
1012. Para la Iglesia, educar al hombre es parte integrante de su misión evangelizadora, continuando así la misión de Cristo Maestro (263).
1013. Cuando la Iglesia evangeliza y logra la conversión del hombre, también lo educa, pues la salvación (don divino y gratuito) lejos de deshumanizar al hombre, lo perfecciona y ennoblece; lo hace crecer en humanidad (264). La evangelización es en este sentido educación. Sin embargo, la educación en cuanto tal no pertenece al contenido
esencial de la evangelización, sino más bien a su contenido integral.
Situación
1014. La labor educativa se desenvuelve entre nosotros en una situación de cambio socio-cultural caracterizada por la secularización de la cultura influida por los medios masivos de comunicación y marcada por el desarrollo económico cuantitativo que, si bien ha representado algún progreso, no ha suscitado los cambios requeridos para una sociedad más justa y equilibrada. La situación de pobreza de gran parte de nuestros pueblos está significativamente correlacionada con los procesos educativos. Los sectores deprimidos muestran las mayores
tasas de analfabetismo y deserción escolar y las menores posibilidades de obtener empleo.
1015. Situación problemática en algunas naciones es la presencia de grupos aborígenes que no obstante sus valores culturales (formas de organización social, sistemas simbólicos, costumbres y celebraciones comunitarias, artes y habilidades manuales), carecen de formas estructuradas de educación, escritura y de ciertas destrezas y hábitos
mentales, circunstancias que los marginan y mantienen en situación de desventaja. Las instituciones educativas convencionales resultan para ellos no sólo ajenas sino poco funcionales, pues suelen operar como mecanismos de desarraigo y evasión de la comunidad.
1016. El crecimiento demográfico ha acelerado la demanda de educación en todos los niveles: elemental, medio y superior, a la cual ha correspondido un considerable aumento de oferta especialmente por parte del sector estatal. Con todo, la distribución de recursos fiscales suele obedecer a criterios políticos más que a la preferencia por
sectores menos favorecidos. También la iniciativa privada y las instituciones vinculadas a la Iglesia han contribuido, a pesar de las dificultades, a aumentar la oferta educativa.
1017. Las relaciones entre Iglesia y Estado en materia educativa varían de país a país. En algunos existen formas legales o de facto de real colaboración; en otros, situaciones de conflicto, especialmente donde se da el monopolio educativo estatal. El diálogo depende, en general, de la situación política. Algunos gobiernos han llegado a considerar
subversivos ciertos aspectos y contenidos de la educación cristiana.
1018. La creciente demanda educativa de diversa índole plantea también a la Iglesia nuevos retos no sólo en el campo de la educación convencional (colegios y universidades), sino también en otros: educación de adultos, educación a distancia, no-formal, asistemática, estrechamente ligada al notable desarrollo de los medios modernos de comunicación social y, finalmente, las amplias posibilidades que ofrece la educación permanente.
1019. Entre los religiosos educadores surgen cuestionamientos sobre la institución escolar católica, porque favorecería el elitismo y el clasismo; por los escasos resultados en la educación de la fe y de los cambios sociales; por problemas financieros, etc. Ésta ha sido una de las causas que han llevado a muchos religiosos a abandonar el campo educativo a cambio de una acción pastoral considerada más directa, valiosa y urgente.
1020. Se advierte, con satisfacción, la creciente presencia de los laicos en las instituciones educativas eclesiales y se comprueba la intervención de cristianos responsables en todos los campos de la educación.
1021. Se detectan influencias ideológicas en la manera de concebir la educación, aun la cristiana. Una, de corte utilitario-individualista, la considera como simple medio para asegurarse un porvenir; una inversión a plazo. Otra busca instrumentalizar la educación, no con fines individualistas, sino al servicio de un determinado proyecto sociopolítico, ya sea de tipo estatista, ya colectivista.
1022. Se experimentan dificultades en la coordinación de agentes y agencias educativas eclesiales entre sí y con los Obispos, sea porque no se acepta plenamente su liderazgo, sea porque se echa de menos una preocupación y compromiso de los pastores en el campo de la educación. En consecuencia, se advierte también deficiente
planificación educacional y hasta cierta incapacidad para determinar los objetivos.
1023. Viene cobrando mayor vigencia la idea de la «comunidad o ciudad educativa», en la cual se integran todos los factores educativos de la comunidad actual o potencialmente, a partir de la familia y con especial acento en ella. Esta concepción está transformando algunos colegios en verdaderos agentes de evangelización.
Principios y criterios
1024. La educación es una actividad humana del orden de la cultura; la cultura tiene una finalidad esencialmente humanizadora (265). Se comprende, entonces, que el objetivo de toda educación genuina es la de humanizar y personalizar al hombre, sin desviarlo, antes bien, orientándolo eficazmente hacia su fin último (266), que trasciende la finitud esencial del hombre. La educación resultará más humanizadora en la medida en que más se abra a la trascendencia, es decir, a la verdad y al Sumo Bien.
1025. La educación humaniza y personaliza al hombre cuando logra que éste desarrolle plenamente su pensamiento y su libertad, haciéndolos fructificar en hábitos de comprensión y de comunión con la totalidad del orden real, por los cuales el mismo hombre humaniza su mundo, produce cultura, transforma la sociedad y construye la historia
(267).1026. La educación evangelizadora asume y completa la noción de educación liberadora porque debe contribuir a la conversión del hombre total, no sólo en su yo profundo e individual, sino también en su yo periférico y social, orientándolo radicalmente a la genuina liberación cristiana que abre al hombre a la plena participación en el misterio de Cristo resucitado, es decir, a la comunión filial con el Padre y a la comunión fraterna con todos los hombres, sus hermanos (268).
Esta educación evangelizadora deberá reunir, entre otras, las siguientes características:
1027. a) Humanizar y personalizar al hombre para crear en él el lugar donde pueda revelarse y ser escuchada la Buena Nueva: el designio salvífico del Padre en Cristo y su Iglesia;
1028. b) Integrarse al proceso social latinoamericano impregnado por una cultura radicalmente cristiana en la cual, sin embargo, coexisten valores y antivalores, luces y sombras y, por lo tanto, necesita ser constantemente reevangelizada;
1029. c) Ejercer la función crítica propia de la verdadera educación, procurando regenerar permanentemente, desde el ángulo de la educación, las pautas culturales y las normas de interacción social que posibiliten la creación de una nueva sociedad, verdaderamente participativa y fraterna, es decir, educación para la justicia;
1030. d) Convertir al educando en sujeto, no sólo de su propio desarrollo, sino también al servicio del desarrollo de la comunidad: educación para el servicio.
Teniendo en cuenta lo anterior, se enumeran los siguientes criterios:
1031. a) La educación católica pertenece a la misión evangelizadora de la Iglesia (269) y debe anunciar explícitamente a Cristo Liberador (270).
1032. b) La educación católica no ha de perder de vista la situación histórica y concreta en que se encuentra el hombre, a saber, su situación de pecado en el orden individual y social. Por consiguiente, se propone formar personalidades fuertes, capaces de resistir al relativismo debilitante y vivir coherentemente las exigencias del bautismo (EC 12).
1033. c) La educación católica ha de producir los agentes para el cambio permanente y orgánico que requiere la sociedad de América Latina (Med. Educación II, 8) mediante una formación cívica y política inspirada en la enseñanza social de la Iglesia (Juan Pablo II, Discurso inaugural I 9: AAS 71 p. 195).1034. d) Todo hombre, por ser persona, tiene derecho inalienable a la educación que responda al propio fin, carácter, sexo; acomodada a la
cultura y a las tradiciones patrias (271). Quienes no reciben esta educación deben ser considerados como los más pobres (272), por lo tanto, más necesitados de la acción educadora de la Iglesia.
1035. e) El educador cristiano desempeña una misión humana y evangelizadora. Las instituciones educativas de la Iglesia reciben un mandato apostólico de la Jerarquía (273).
1036. f) La familia es la primera responsable de la educación. Toda tarea educadora debe capacitarla a fin de permitirle ejercer esa misión.
1037. g) La Iglesia proclama la libertad de enseñanza, no para favorecer privilegios o lucro particular, sino como un derecho a la verdad de las personas y comunidades (274).
Al mismo tiempo, la Iglesia se presenta dispuesta a colaborar en el quehacer educativo de nuestra sociedad pluralista (275).
1038. h) De acuerdo con los dos principios anteriores, el Estado debería distribuir equitativamente su presupuesto con los demás servicios educativos no estatales a fin de que los padres, que también son contribuyentes, puedan elegir libremente la educación para sus hijos.
I.D.1.1.1.1 4.3. SUGERENCIAS PASTORALES
1039. -Fomentar, en unión con los agentes de pastoral familiar, la responsabilidad de la familia especialmente de los padres en todos los aspectos del proceso educativo.
1040. -Reafirmar eficazmente, sin olvidar otras responsabilidades de la Iglesia en el campo educativo, la importancia de la escuela católica en todos los niveles, favoreciendo su democratización y transformándola, según las orientaciones del Documento de la Sagrada Congregación para la Educación Católica, en:
-Instancia efectiva de asimilación crítica, sistemática e integradora del saber y de la cultura en general;
-Lugar más apto para el diálogo entre la fe y la ciencia;
-Ambiente privilegiado que favorezca y estimule el crecimiento en la fe, lo que no depende sólo de los cursos programados de religión (276);
-Alternativa válida para el pluralismo educacional.1041. -Ayudar a religiosos y religiosas educadores, especialmente
jóvenes, a redescubrir y profundizar el sentido pastoral de su trabajo en la escuela, según su propio carisma, prestándoles apoyo en tan difícil tarea.
1042. -Promover al educador cristiano, especialmente laico, para que asuma su pertenencia y ubicación en la Iglesia, como llamado a participar de su misión evangelizadora en el campo de la educación.
1043. -Dar prioridad en el campo educativo a los numerosos sectores pobres de nuestra población, marginados material y culturalmente, orientando preferentemente hacia ellos, de acuerdo con el Ordinario del lugar, los servicios y recursos educativos de la Iglesia.
1044. -Igualmente es prioritaria la educación de líderes y agentes de cambio.
1045. -Acompañar la alfabetización de los grupos marginales con acciones educativas que los ayuden a comunicarse eficazmente; tomar conciencia de sus deberes y derechos; comprender la situación en que viven y discernir sus causas; capacitarse para organizarse en lo civil, lo laboral y político y poder así participar plenamente en los procesos decisorios que les atañen.
1046. -Sin descuidar los compromisos educativos escolares actuales, es urgente responder con generosidad e imaginación a los retos que enfrenta hoy y enfrentará en el futuro la Iglesia de América Latina. Estas nuevas formas de acción educativa no pueden ser fruto de la veleidad o la improvisación, sino que requieren suficiente capacitación en sus agentes y basarse en diagnósticos objetivos de las necesidades, así como en el inventario y la evaluación de sus propios recursos. Sería aconsejable el empleo de los métodos participativos.
1047. -Promover la educación popular (educación informal) para revitalizar nuestra cultura popular, alentando ensayos que por medio de la imagen y el sonido hagan creativamente manifiestos los valores y símbolos hondamente cristianos de la cultura latinoamericana.
1048. -Estimular la comunidad civil en todos sus sectores para lo cual es necesario instaurar un diálogo franco y receptivo a fin de que asuma sus responsabilidades educativas y logre transformarse, junto con sus instituciones y recursos, en una auténtica «ciudad educativa».
1049. -Promover la coordinación de tareas, agentes e instituciones educativas en la acción pastoral de la Iglesia particular por medio de un organismo competente dependiente del Obispo, que tendrá a su cargo funciones de planeamiento y evaluación. Es necesaria una evaluación objetiva de actividades, obras y situaciones que pueda
llevar a una mejor utilización de los recursos, modificando, suprimiendo o creando instituciones o programas.
1050. -Elaborar, sobre todo a nivel de comisiones episcopales, la doctrina o teoría educativa cristiana, basada en las enseñanzas de la Iglesia y en la experiencia pastoral. Ello permitiría examinar, a la luz de dicha doctrina, los principios objetivos y los métodos de los sistemas educativos vigentes para interpretarlos adecuadamente y evaluar
críticamente sus resultados. Partiendo de esta teoría, es urgente la elaboración de un proyecto educativo cristiano (277) a nivel nacional o continental en el que se han de inspirar, luego, los idearios concretos de las distintas instituciones educativas.
Notas
263. Cf. EC 9.
264. Cf. PP 15, 16, 17.
265. Cf. GS 53, 55, 56, 59, 61.
266. Cf. DIM 3; GE 1.
267. Cf. GS 55.
268. Cf. EN 27, 29, 30, 33; Med. Educación II, 8.
269. Cf. EC 9.
270. Cf. EN 22.
271. Cf. GE 1.
272. Cf. PP 35; Juan Pablo II, Alocución Juventud 4: AAS 71 p. 219.
273. Cf. EC 71.
274. Cf. GE 6; EC 11.
275. Cf. EC 14.
276. Cf. EC 50.
277. Cf. EC 4.

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