En Freire se cumplió un año de Madrugadas!!!

MADRUGADA EN FREIRE

Hace un año, surgió una nueva comunidad con hombres que de alguna manera sintieron este llamado a lo sobrenatural, que se descubre sábado por medio cuando sale el sol. Esta experiencia de fe genera una atmósfera donde surge el hombre nuevo.

Dios quiso que Madrugadores naciera en un Santuario de Schoenstatt, donde la “Madre tres veces Admirable”  les prodiga una fuente de gracia, para acoger y transformar y  desde donde surge el impulso apostólico para salir a  forjar un hombre nuevo en una nueva comunidad, ambos impulsados por la fuerza fundamental del amor, con un sello apostólico universal. O, dicho en otra forma más sintética: forjar una nueva comunidad sobre la base de hombres nuevos.

El hombre nuevo,  es una realización original  en Cristo Jesús, tal como San Pablo lo anuncia. Es preciso despojarse del “hombre viejo” para que surja el “hombre nuevo” en Cristo Jesús. De esa manera, se gesta una nueva creación para renovar la humanidad  hasta que surja “un nuevo cielo y una nueva tierra”.

Este hombre nuevo, marcado con el sello de María, es un hombre llamado a superar una cultura individualista y sin alma; es un hombre en el cual el amor -ley fundamental del universo- se manifiesta en todo su poder. Una cultura donde los valores del corazón y del amor tienen relevancia y superan nuestra cultura.
Este hombre nuevo mariano, es un hombre esencialmente libre.  La Iglesia y la sociedad necesitan hoy más que nunca personas que sean verdaderamente libres, capaces de decidir por sí mismos y de comprometerse, tal como lo fue María.

“La nueva comunidad estará sustentada por estos hombres nuevos. Nunca habrá una real renovación de nuestra sociedad si no se dan hombres nuevos marcados con la impronta mariana. Sólo sobre la base de hombres verdaderamente nuevos de puede edificar una nueva sociedad”. Padre José Kentenich.

El hombre nuevo mariano es un hombre:

  • libre
  • comunitario
  • filial y
  • apostólico

Es decir un Madrugador !!!!, Feliz Aniversario y Reciban un Abrazo, Miguel Madrugador