NIGERIA: Cadena de oración por niñas secuestradas

Imagen de la Virgen atacada en Nigeria

 

 

  •  Secuestran 8 niñas en Warabe, rapto que se suma al de más de 200 estudiantes ocurrido en abril pasado. Extremistas también atentan contra mercado de Gamburu dejando unos 200 muertos.
  • Máxima autoridad del Islam suní condena los hechos.
  • AIS invita a rezar por la liberación de las niñas, el consuelo de sus familias y la paz en ese sufrido país.
Un grupo de hombres armados de Boko Haram secuestró a ocho niñas de la aldea de Warabe la madrugada del martes. La policía dijo que las niñas, con edades entre 12 y 15 años, fueron raptadas y puestas en un camión, con los alimentos y los animales robados. Este secuestro se suma al de más de 200 jóvenes raptadas el pasado 14 de abril en una escuela del estado de Borno, al norte del país.Además, el grupo terrorista perpetró el pasado lunes un atentado en el mercado de la localidad de Gamburu, próxima a la frontera con Camerún, donde han muerto al menos unas 200 personas.

Abubakar Shekau, líder Boko Haram – grupo radical islamista que ve la educación occidental como pecado – difundió hace unos días un video en el cual declara querer vender las niñas como esclavas y hacerlas casar a la fuerza.

Condena de la Iglesia y el Islam

La Universidad de Al Azhar, la más alta autoridad en el mundo musulmán sunita con sede en El Cairo, emitió ayer un comunicado pidiendo al grupo la “liberación inmediata” de las chicas. Al Azhar hizo hincapié en que hacer daño a los estudiantes es “totalmente contrario a las enseñanzas del Islam y sus principios de tolerancia”.

El Arzobispo de Abuja, Cardenal John Olorunfemi Onaiyekan, en una entrevista con Radio Vaticano, señaló que muchas escuelas del país fueron cerradas por temor a nuevos secuestros. El Cardenal también declaró que la gente se sorprende por la incapacidad e ineficacia de las fuerzas del gobierno, dado el enorme aumento en el presupuesto de seguridad impuesto por el gobierno.

Cadena de Oración

Nigeria ha sido un país prioritario para la fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS). Cada año apoyamos el trabajo de la Iglesia en ese país, un trabajo que no sólo es vital para la evangelización, sino también para el desarrollo social de las personas más pobres.