Nuevo vitral en parroquia Santísima Trinidad

La Parroquia Santísima Trinidad, del sector Fundo El Carmen, de la ciudad de Temuco, se adjudicó el año 2015, un proyecto Fondart que consistió en un vitral, hermosa obra que fue terminada en agosto del año pasado y que, recientemente, fue instalada en la fachada de la parroquia Santísima Trinidad, la que está en su última etapa de construcción.

Este proyecto fue adjudicado en el área de la creación a Franklin Dante Ontiveros Nanfra, artista radicado en Talca que tiene fuertes lazos con la región de La Araucanía.

La obra que se financió íntegramente por el Consejo de Cultura y las Artes, pretende acercar ese tipo de expresión artística a la comunidad.

Al respecto, el párroco Juan Andrés Basly, señaló “Es una gracia de Dios el poder contar con esta obra, esto fue adquirido a través de un concurso  del Consejo de Cultura ( Fondart), son vitrales muy bonitos, sencillos, damos gracia a Dios por este regalo”.

Haciendo Historia

La técnica de colorear cristales,  fue utilizada por primera vez en Egipto y Mesopotamia para el año 3000 AC y mil años más tarde se comenzaron a moldear objetos de cristal transparente.

Los vitrales eran usados en los templos de la época romana, en donde consideraban los vitrales como un lujo de decoración más que un medio de expresión artístico, luego llegan a su apogeo en la arquitectura gótica y van generalizándose desde el siglo XIII.

Ya en el siglo XVI, se elaboran vitrales de una pieza con vidrio incoloro, pintándolas con esmalte gris (grisallas) y a mediados del medio siglo se inventa el modo de esmaltar de diferentes colores un trozo de vidrio cualquiera.

Esta clase de vitrales mucho menos transparentes y brillantes que los de la época anterior, pertenecen ya al estilo Renacentista y se distinguen por la soltura y libertad con que aparecen las figuras desligadas de patrones o plantillas.

Ya en el siglo XVII, van sustituyéndose por mosaicos geométricos de vidrios de colores, desapareciendo así el verdadero arte que tanto brilló en la Edad Media.

Los vitrales de los siglos XVII y XVIII son sumamente escasos. En el siglo XIX se imitan las obras de los anteriores con variados gustos, desde el Romántico del siglo XII al del Renacimiento del XVI.

El vitral en Chile

Patricio Díaz, fecha las primeras vidrieras en el país en el año 1880; las que habrían entrado por barco a Valparaíso, provenientes de Europa y traídas en tren hasta Santiago.

Sin embargo, el terremoto de 1906 destruyó los frágiles fragmentos de las obras instaladas en el puerto. La época de esplendor de esta técnica se da en la década del veinte, cuando proliferan los notables trabajos que aún es posible admirar.

Muchas vidrieras se han destruido en incendios y terremotos o se han ido con las demoliciones de palacetes y casas señoriales; otras permanecen en regular estado, como los vitrales de la Basílica del Salvador y todavía sobreviven varias, en perfectas condiciones. La falta de un catastro hace imposible determinar con exactitud lo perdido.

Por el especial conocimiento y habilidad que el arte del vidrio requiere, se trajeron artesanos o se encargaron vitrales a talleres, generalmente de Francia y Alemania. Sin embargo, también proliferaron artistas chilenos que incursionaron en esta difícil técnica artística, dando vida a destacados trabajos, lo que hace muy interesante el contrapunto entre las distintas maneras de abordarla.

Definición

El Vitral o Vitraux es una composición elaborada con vidrios de colores que forman motivos ornamentales o abstractos, incluso figuras e imágenes, los cuales serán cortados en fragmentos según el diseño establecido y posteriormente ensamblados con cobre o varillas de plomo.

El vitral, es para muchos profesionales, un descubrimiento que viene a complementar y en ocasiones a protagonizar, todo un buen proyecto de decoración.

Pero sin embargo, el vitral artístico no es nuevo para la mayoría de los diseñadores o vitralistas cuya labor gira en torno a la creación de ambientes que necesitan un toque personalizado y diferente.

 

Referencia religiosa de la obra

Prepara un ambiente de calidez que invita a reflexionar y que ayuda a la comunidad a inspirarse en la fe a través de sus imágenes.

La creación del artista visual en su diseño deja plasmada la Santísima Trinidad.