Historia de la Diócesis y nuestros Obispos

Obispos de la Diócesis

Monseñor Prudencio Contardo Ibarra
Lema Episcopal: Soy Todo Para TodosObispos

Fue el primer Obispo diocesano, le correspondió organizar el nuevo obispado, fundar algunas parroquias y gobernó en el año 1925 hasta fines de 1934.

 

Monseñor Alfredo Silva Santiago
Lema Episcopal: Que Reine el Amor

Estuvo cuatro años en el cargo y luego fue nombrado Arzobispo de Concepción. Su gran tarea fue dar gran impulso a la Acción Católica.

Monseñor Augusto Salinas Fuenzalida, sscc
Lema Episcopal: Ut ament te

Poco más de un año alcanzó a estar, quien en febrero de 1941 fue trasladado a Santiago como Obispo Auxiliar de Monseñor José María Caro.

 

Monseñor Alejandro Menchaca Lira
Lema Episcopal: Ut Vital Habeant  (Para que Tengan Vida)

Mons. Menchaca Lira En octubre de 1941, tomó posesión de la Diócesis, quien estuvo al frente de ella hasta diciembre de 1960. Su gobierno fue fecundo en obras: Consolidó la organización parroquial, fundó nuevas parroquias, trajo a Chile y a Temuco a los Misioneros de Maryknoll que aumentaron notablemente el clero, creó la Caritas Diocesana, erigió la Casa de Ejercicios y fundó la sede regional de la Universidad Católica de Chile. Renunció por motivos de salud y dejó el grato recuerdo de su bondad y simpatía.

 

dos

Monseñor Héctor Vargas junto a Monseñor Bernardino Piñera.

Monseñor Bernardino Piñera Carvallo
Lema Episcopal: Yo Soy Siervo Tuyo
Gobernó la Diócesis durante 17 años, desde el 7 de enero de 1961 hasta el 28 de diciembre de 1977.
Su gran dinamismo hizo de Temuco un centro de novedosas experiencias pastorales, que más tarde marcarían la pastoral del país. Además, organizó la Gran Misión de 1963, que dejó la semilla de las primeras Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). Fundó el Instituto Catequístico Diocesano que orientó la nueva catequesis y formó a centenares de catequistas para las parroquias y escuelas.

Para atender a la numerosa población indígena creó el Instituto Indígena, destinado a estudiar y preservar la cultura mapuche y a trabajar en la evangelización y promoción humana de este pueblo tan importante en la formación de la nacionalidad chilena.

Monseñor Piñera dio el impulso inicial a los “Cursillos de Cristiandad”, que desde entonces se han extendido por todo el país y se preocupó del “aggiornamento” para el Clero, las religiosas y los fieles, a raíz del Concilio Vaticano II. Con el mismo fin organizó el Sínodo de 1968.
Para la atención de las comunidades levantó más de un centenar de Iglesias, capillas y sedes para el culto y la catequesis, como así también fundó varias parroquias. Actualmente, es Arzobispo Emérito de La Serena.

Monseñor Sergio Contreras Navia 
Lema Episcopal: He Venido a ServirM.CONTRERAS1
Gobernó  desde el 15 de enero de 1978 hasta el 03 de noviembre del 2001. Dio gran impulso al  apostolado de los laicos, a la promoción humana y cristiana de los más desposeídos. Se preocupó de los Derechos Humanos, manteniendo un Comité de Solidaridad y reconstruyó la Iglesia Catedral, destruida por el terremoto de mayo de 1960.

El 19 de marzo de 1981- día de San José- puso la primera piedra de la nueva Catedral, contando con la colaboración de numerosos fieles que esperaban tener el templo terminado para la visita de SS Juan Pablo II. A Monseñor Contreras le correspondió recibir al Papa Juan Pablo II, cuya visita fue tan fecunda que marcó para siempre el corazón de la región.

Monseñor Manuel Camilo Vial Risopatrón
Lema Episcopal: Buen Pastor, Padre de los Pobres

El 21 de septiembre de 200, SS Juan Pablo II lo nombró Obispo de Temuco, asumiendo la Diócesis el 4 de noviembre 2001.

BenQEl Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo Auxiliar del Cardenal Raúl Silva Henríquez, el 25 de marzo de 1980 y su Consagración Episcopal se celebró, en Santiago, el 18 de mayo de 1980, presidida por el Cardenal Arzobispo de Santiago, Mons. Raúl Silva Henríquez.

En la Cech ha sido miembro del Comité Permanente, de la Comisión Pastoral del Episcopado, Presidente del Área de Educación e Integrante del Consejo de Administración de la Conferencia Episcopal.

El sábado 6 de Julio del 2013, toma Posesión de la Diócesis San José de Temuco, Monseñor Héctor Vargas Bastidas.

Monseñor Héctor  Eduardo Vargas Bastidas, sdb
Lema Episcopal: Testimonio de Cristo Pastor

Foto oficial - Mons. Vargas

Nació en la ciudad de Valdivia el 29 de diciembre de 1951. Hijo de José y Maximiliana. Tiene tres hermanos  menores.
Realizó todos sus estudios de colegio en el Instituto Salesiano de esa ciudad, al término de los cuales ingresó al Seminario de la Congregación Salesiana en Santiago.

Hizo sus primeros votos religiosos en el año 1972 y fue ordenado sacerdote en 1980 de manos de  Mons. Tomás González Morales,  actual Obispo Emérito de Punta Arenas.

Durante su vida religiosa trabajó en diversas obras salesianas del país, entre las que se cuentan Puerto Porvenir, Punta Arenas, Talca, Santiago, La Cisterna y como formador y profesor del Seminario. También, fue Superior Religioso y Rector de los Colegios Salesianos en Linares y en la Gratitud Nacional de Santiago.

Es profesor de Estado, titulado en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde realizó también los estudios de Filosofía y Teología; y es Magíster en Ciencias de la Educación, por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma.

Ha sido consejero para los países del Cono Sur de la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC) y representante de la Oficina Mundial de Educación Católica (OIEC) ante la Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina (CEPAL).

Mons. Vargas se ha desempeñado como Viceprovincial y responsable del ámbito pastoral de la Congregación Salesiana en Chile; asesor del Movimiento Juvenil Salesiano y animador de movimientos de pastoral familiar.

Durante un período de siete años, fue Presidente Nacional de la Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE). Ha integrado el Consejo Nacional de Certificación de la Gestión Escolar de la Fundación Chile.

El Papa Juan Pablo II lo eligió Obispo de San Marcos de Arica, el 25 de noviembre de 2003, sucediendo a Mons. Renato Hasche Sánchez, sj.

Fue consagrado Obispo en Arica en la Fiesta de la Epifanía del Señor, el 4 de enero de 2004.

El año 2008 en el contexto de la visita “Ad Limina”, fue recibido en audiencia oficial  por el  Papa Benedicto XVI.

Apenas llegado a Arica, convocó a la Iglesia Local a su primer Sínodo Diocesano, en el que participaron más de 400 grupos sinodales, canalizando así la reflexión, inquietudes y anhelos de la Iglesia ariqueña. A partir de sus conclusiones, publicó el primer Plan Pastoral, cuyas Orientaciones guiarán la Diócesis.

Consagró a 11 sacerdotes en Arica, y fundó la Escuela del Diaconado Permanente, consagrando a 18 hombres casados para este ministerio.

Ha instituido 300 ministros laicos de la Palabra y la Eucaristía.  Ha dado inicio a las Escuelas de Verano y de Invierno para la formación de 500 laicos,  y a las Colonias Urbanas de verano “Villa Feliz”, al servicio de cientos de niños en riesgo social.

Ha publicado también dos Cartas Pastorales, una sobre el Sínodo y el Padre Hurtado y otra sobre la Educación.

Para una mejor organización y sobre todo participación en la Iglesia, publicó los Estatutos de las Parroquias y Decanatos, como asimismo echó a andar las Asambleas Diocesanas Mensuales.  Trajo a la Diócesis de Arica, diversos Movimientos de Pastoral Familiar y de jóvenes. Fundó la Vicaría de la Pastoral Social para un mejor servicio a los pobres, e implementó el Programa “Emprende Mamá” para el acompañamiento de madres adolescentes de condición vulnerable.

A partir del año 2004, instaló en la ciudad y en la Iglesia ariqueña, la celebración de la fiesta patronal de la ciudad y diócesis en honor al Evangelista San Marcos.

En el año 2008, funda el Colegio Juan Pablo II, subvencionado y gratuito, dispone el traslado y la construcción de nuevos edificios del Colegio San Marcos, e implanta en el un nuevo Proyecto Educativo Pastoral.

A fines del año 2012, funda el Colegio Industrial Don Bosco para jóvenes de condición humilde. Junto con ello, confirió el carácter de confesionales a otros siete colegios particulares, dando origen a la Asociación de Colegios Católicos que agrupan a 10.000 alumnos. Impulsó la construcción de  nuevos templos para cinco Parroquias, y de siete Comunidades.  El año 2011, funda la primera Radioemisora de la Diócesis de Arica.

A través de la Fundación Altiplano, impulsó con apoyo del Estado, la restauración de 32 templos andinos seculares de gran valor patrimonial, favoreciendo a su vez, la conservación y celebración de valiosas costumbres ancestrales del mundo Aymara, profundamente asumidas en la liturgia católica.

En la Conferencia Episcopal de Chile, Monseñor Vargas ha sido elegido como Presidente del Área de Educación (cargo que ejerce en la actualidad), y Presidente del Área Eclesial.

El año 2007, fue elegido por los Obispos como uno de los delegados de Chile a la V Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano, realizada en Aparecida, Brasil.

Frente a los años que estuvo  en la Diócesis de San Marcos de Arica, recibió varios reconocimientos de diversas instituciones, destacando entre ellas su nombramiento por parte de la Municipalidad, como “Hijo Ilustre de Arica”, y la “Medalla Bicentenario” del Poder Judicial.

 DIOCESIS SAN JOSE DE TEMUCO

Con una geografía particular, nuestra Diócesis se fortalece con el trabajo de sus pastores, religiosos y religiosas y el esfuerzo de miles de fieles que viven día a día su fe en Jesucristo y en sus enseñanzas.

La Diócesis de San José de Temuco tiene una superficie aproximada de 18.000 Km2 y comprende toda la provincia de Malleco y unos 4.000 Km2 de la provincia de Cautín, al noroeste del río del mismo nombre. Su población total es de 565.000 habitantes, de los cuales se estima que el 60% de la población rural y el 10% de la urbana son mapuches.

Al norte limita con la Diócesis de Santa María de Los Ángeles y la línea está dada por el río Renaico; al sur con la Diócesis de Villarrica, separados por los ríos Imperial y Cautín; al este limita con la Diócesis de Neuquén, Argentina y al oeste con la Arquidiócesis de Concepción, separada por la Cordillera de Nahuelbuta hasta el río Tirúa y con el océano pacífico.

Comprende la totalidad de las comunas de Malleco, es decir: Angol, Renaico, Collipulli, Lonquimay, Curacautín, Ercilla, Victoria, Traiquén, Lumaco, Purén, Capitán Pastene y Los Sauces. De la provincia de Cautín comprende: Perquenco, Carahue, Galvarino, Lautaro, Nva. Imperial, Cholchol y Trovolhue.

La Diócesis está estructurada en cinco decanatos:

Dec. Temuco Norte: Pbro. Patricio Trujillo

Dec. Temuco Sur: Pbro. Juan Andrés Basly

Dec. Angol: Pbro. Ricardo González

Dec. Victoria: Pbro. Miguel Niculqueo

Dec. Imperial: Pbro. Víctor Núñez

El trabajo del Obispado de Temuco, está dividido en Áreas Pastorales, siendo éstas: Área Eclesial, Área Agentes Evangelizadores, Área de la Educación, Área Comunicación Social y Área Acción Social. Todos los años se realiza una Jornada Diocesana de Pastoral, en la cual se evalúa el año anterior y se proyecta el trabajo pastoral para el año siguiente, siguiendo las Orientaciones Pastorales de la Conferencia Episcopal de Chile.

Antiguo Obispado de La Imperial

En el año 1550, don Pedro de Valdivia, conquistador español y fundador del Reino de Chile, pidió al Rey de España que solicitara al Papa la creación de dos obispados en el extenso territorio de su jurisdicción. Uno debía tener por sede la ciudad de Santiago y el otro lo señaló después en la recién fundada ciudad de La Imperial (año 1552), donde don Pedro pensaba poner la capital del Reino. El Rey Felipe II aceptó esta proposición y propuso para el cargo de Obispo de La Imperial, al franciscano Fray Antonio de San Miguel. Por real cédula del 9 de noviembre de 1561, Felipe II comunicó a Fray Antonio su próxima promoción. El 22 de marzo de 1563, el Papa Paulo IV erigió la Diócesis de San Miguel de La Imperial mediante la Bula “Super Specula” y Fray Antonio de San Miguel recibió la consagración episcopal en Lima, de manos del primer Arzobispo limeño Fray Jerónimo de Loayza, en febrero de 1568.

En mayo de 1571, llegó a La Imperial a hacerse cargo de su Diócesis, cuya jurisdicción se extendía desde el río Maule por el norte, hasta el extremo sur del continente, y desde el océano Pacífico hasta el Atlántico.

Veinte sacerdotes del clero secular y veinte del clero regular (mercedarios franciscanos y domínicos) colaboraban con el obispo en la atención espiritual de españoles y nativos. El nuevo obispado tuvo una vida floreciente y fue entre otras cosas, la sede del primer seminario chileno que se erigió en conformidad con las disposiciones del Concilio Tridentino.

Fray Antonio de San Miguel fue trasladado al Obispado de Quito en Ecuador y le sucedió don Agustín de Cisneros, que gobernó entre los años 1589 y 1596.

Muerto Cisneros en su sede de La Imperial el año 1596, el Cabildo nombró Vicario Capitular a don Alonso Olmos de Aguilera, a quien le correspondió gobernar en un momento especial de la historia chilena. Fue la época de la gran sublevación de los araucanos, que mataron al Gobernador del Reino en la batalla de Curalaba, el 23 de diciembre de 1598 y luego se dieron a la destrucción de todas las ciudades y pueblos al sur del río Bío-Bío.

En la imposibilidad de defender la ciudad de La Imperial, el Gobernador Francisco de Quiñones dispuso el traslado de los sobrevivientes a la ciudad de Concepción. El Vicario Olmos de Aguilera se llevó a Concepción lo que pudo salvar en vasos sagrados, ornamentos y documentación, y una venerada imagen de nuestra Señora de Las Nieves, que el obispo San Miguel había donado a la Catedral de La Imperial. A partir de 1623 vuelve a funcionar el obispado sureño, pero ya no se llamará de La Imperial sino de Concepción. El año 1881 el Gobierno de Chile completa la Pacificación de La Araucanía y nace la ciudad de Temuco. Al año siguiente el Ministro Castellón y el General Gregorio Urrutia, fundan la Nueva Imperial a pocos kilómetros del lugar donde estuvo enclavada la antigua Imperial. En ese lugar existe hoy otra ciudad con el nombre de Carahue. Dos florecientes centros urbanos, sedes de parroquias con mucha vitalidad.

SS Pío XI, mediante la Bula “Notabiliter Aucto”, del 18 de octubre de 1925, erigió la Diócesis de San José de Temuco, que hasta la fecha era Gobernación Eclesiástica, dependiente del Obispado de Concepción.