SANTO PADRE, YO LO INVITO

La visita del Papa Francisco es un gran regalo para Chile, los frutos de esta bendición serán muy grandes para nuestra sociedad y para la Iglesia, como ya lo vivimos con la venida del Papa Juan Pablo II. En Francisco, el Señor le ha regalado a su Pueblo Santo un Pastor según su corazón, que con sus palabras, gestos y testimonio de vida, se ha ganado el cariño y el respeto no solo de católicos y creyentes, sino de buena parte del mundo, que percibe en Él un hombre de Dios. Un referente iluminador,  respecto de las búsquedas, dolores y anhelos más profundos de la humanidad. Un enviado del Señor, a proclamar  la alegría del Evangelio de la salvación, hecho de misericordia, justicia y paz, especialmente a quienes están heridos por el mal y las distintas pobrezas.
Somos nosotros quienes invitamos y queremos compartir esta visita con muchos peregrinos provenientes de otros lugares, hermanos y hermanas que esteremos unidos en las masivas Eucaristías que se celebrarán en Santiago, Temuco e Iquique. Somos los anfitriones y queremos dar lo mejor, para que todos se sientan acogidos, al igual de nuestros hermanos de otros países que nos acompañarán en esos días para compartir junto al papa Francisco.

Es por eso, que también, debemos entregar diverso material catequístico para colegios, parroquias y miles de comunidades, e ir construyendo entre todos y todas este caminar hasta su llegada a nuestro país, a nuestra tierra de La Araucanía. Además, spots para la televisión y redes sociales, que significa contar con  toda la infraestructura, tecnología  organización y numeroso personal especializado. Todo ello para acoger con todo lo necesario, un par de millones de fieles que tendrán la alegría de estar con él, y otros millones de chilenos y en el mundo puedan seguirlo por los Medios.

Este gran acontecimiento, es una visita de Estado, donde todo un país espera su llegada, por eso junto al lema de esta visita “Papa Francisco, yo lo invito”, nosotros los fieles católicos, debemos sumarnos a esta campaña y aunar fuerzas, voluntades y recursos para esperarlos y dar la bienvenida como corresponde a nuestra casa, que acogerá a fieles en el norte, centro, sur de este hermoso y solidario país, como es nuestro Chile .

El financiamiento de la visita del Papa, excepto el tema seguridad y gastos propios de una visita de Estado, a cargo del Gobierno, correrá en forma voluntaria totalmente por cuenta de nosotros los fieles católicos, bajo el lema “Papa Francisco, yo lo invito”. Campaña a la que pueden sumarse todos quienes deseen dar su aporte. En caso de que se produzcan excedentes, los dineros serán destinados en apoyo al trabajo con menores en riesgo social, adultos mayores y migrantes.

Hace 30 años recibimos a SS Juan Pablo II, y aún recordamos su visita, su legado, su sentir en aquellos tiempos, con un mensaje fuerte y conciliador, con palabras que calaron hondo que hasta el día de hoy son referentes y nos llenan de esperanza. Frases que nos marcaron y nos remecieron, por eso recordamos “ No tengáis miedo de mirarlo a EL”, quedará por siempre. Por eso, la visita del Papa es mucho más allá de todo, es una esperanza viva que el Pueblo de Dios quiere volver a sentir. Es así, que esperamos dar la bienvenida al Papa Francisco, con un corazón dispuesto, con alegría, entusiasmo y preparando con cariño hasta el último detalle.

Así somos y así es nuestro pueblo, cuando queremos y vivimos experiencias  que llenan de paz y gozo el alma. No contamos los recursos, ni esfuerzos, cuando lo consideramos invaluable y tenemos una extensa geografía, donde habitan y hacen patria todos los días,  muchos chilenos y chilenas que quieren recibirlo y compartir esta bendición que pronto recibiremos.