«Si nos vamos, ¿quién cuidará de la gente?»

Syrian Arab Republic/National 12/89Syrian refugees

 

El jesuita sirio Ziad Hilal también señaló «tener  miedo del próximo invierno. Necesitamos de todo para que la población pueda sobrevivir». 

 

El conflicto en Siria solo puede tener una solución política y no una militar. De esto está convencido el jesuita sirio Ziad Hilal. En conversación con Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS), el sacerdote dijo: «Las armas no terminarán con el derramamiento de sangre en Siria. La comunidad internacional tiene que trabajar para conseguir una solución pacífica y convocar una conferencia internacional de paz. En Siria, el Gobierno y la oposición han de comenzar el diálogo. Hay que detener tanto los suministros de armas como la entrada en Siria de yihadistas procedentes de todo el mundo».

El Padre Ziad dirige en Homs un centro social que ofrece servicios médicos y psicológicos, entre otros. Se encuentra en una zona controlada por tropas gubernamentales y atiende a unas 6.000 familias.

De los 120.000 cristianos que vivían en esa ciudad, unos 60.000 se han refugiado en otros lugares de Siria o en el extranjero. El centro histórico de la ciudad, controlado por los rebeldes, está prácticamente abandonado. Su superior dejó a su decisión abandonar la ciudad; pero él lo rechazó: «Si nos vamos, ¿quién cuidará de la gente?».

El Padre Ziad está preocupado por el próximo invierno: «Tenemos miedo al invierno. Necesitamos de todo para que la población pueda sobrevivir: parafina, ropa, mantas… No nos olviden».

El padre Ziad también teme por el futuro de los cristianos en Siria. «Tengo mucho miedo de que siga el éxodo. Los cristianos son parte integrante de este país, de su cultura y su historia. Pero si no sucede nada decisivo, pronto este país será como Irán o Turquía: también allí hubo en el pasado comunidades cristianas florecientes, de las que no ha quedado prácticamente nada. Quiera Dios impedir que a los cristianos sirios nos suceda lo mismo».


El drama de vivir como refugiados

Cientos de miles de sirios han huido de su país. Se calcula que sólo en Líbano la cifra de refugiados es de 1,4 millones de personas.

El Presidente de Cáritas libanesa, Monseñor Simon Faddou, señaló que su organización, con el apoyo de AIS, ha atendido en el país hasta ahora a unos 125.000 refugiados. Aproximadamente 10.000 son cristianos; el resto, musulmanes. Mons. Faddoul está preocupado ante el próximo invierno. «Tenemos necesidad de todo: mantas, ropa, alimentos, artículos de higiene, ayudas económicas para vivienda, etc. Nuestros medios no son suficientes; pero intentamos hacer todo lo posible con lo que recibimos».

Sor Georgette Tannoury, de la comunidad del Buen Pastor, también señaló a AIS que está preocupada por las repercusiones desestabilizantes del conflicto sirio. Dirige en Beirut, la capital del Líbano, un consultorio para refugiados, donde se atiende diariamente a más de 150 sirios, en su mayoría mujeres y niños. AIS le apoya en su trabajo humanitario. «El número de sirios es muy elevado —dice Sor Georgette—. Los niños llenan las calles y piden limosna entre los automóviles».

Los refugiados «suelen vivir en garajes. Familias que vivían en Siria en casas grandes, se encuentran de repente en una habitación con otras 15 personas. Los niños se niegan a hacerlo y prefieren vivir en la calle».

La necesidad —prosigue Sor Georgette— impulsa frecuentemente a las personas a hacer actos desesperados. «Una mujer me dijo que su marido la obliga a prostituirse para alimentar a la familia. Otro padre de familia vendió a su hija de 13 años a un hombre de 60 para obtener dinero. Todo el día oigo historias como esta. Pido a Dios que se apiade de su pueblo. Agradezco a AIS su apoyo; seguiremos ayudando a los más pobres entre los pobres».

AIS está apoyando a los desplazados y refugiados sirios. Con $35.000 puedes dar por un mes alimentación y refugio a una familia. Haz tu aporte a nombre de AIS Chile (RUT 73.537.400-1) en la cta. 150-150-0 del Banco Santander, mail: ais@aischile.cl