Aclaración Pública Obispo de Temuco sobre nota periodística del Diario El Mostrador

En el día de hoy, el diario electrónico El Mostrador ha publicado una nota en la cual se alude a mi persona. Entiendo perfectamente el contexto en el que ésta se da. No soy ajeno a que la situación que aqueja a la Iglesia chilena genera desconfianzas respecto del comportamiento de nosotros los pastores en conjunto.

Como Iglesia en Chile, atravesamos por una situación compleja, donde quienes formamos parte de ella como pastores, debemos dar respuesta sobre las dudas de nuestros feligreses en particular y la opinión pública en general, y yo estoy disponible a ello.

Abordaré aspectos que fueron tocados en la nota:

  1. “Se erigió como uno de los guardianes de la educación privada, mientras se discutía la Reforma (Educacional).  

Sobre  este punto, debo señalar que desde 2004, y elegido por todos mis pares para esta responsabilidad, ocupo el cargo de presidente del Área Educación de la Conferencia Episcopal, lugar desde el cual me correspondió representar la posición de la Iglesia sobre la Reforma, a la luz de los principios de su Enseñanza en esta materia. Como consta en documentos y entrevistas públicas, siempre apoyamos los objetivos de ésta y ofrecimos variadas propuestas para su mejor implementación. Nuestras dificultades mayores estuvieron respecto del modo en que algunas se pensaban llevar a cabo y sus consecuencias. De hecho, el propio Gobierno tramitó dos leyes misceláneas para mejorar la Ley de Inclusión.

  1. “En sus columnas y opiniones se ha transformado en un pulcro defensor de las cuestiones pastorales y de la Iglesia”.

Históricamente, la Diócesis ha contado con un espacio en El Austral de Temuco que en mi condición de Obispo he ocupado desde mi llegada a la región, en el año 2013, donde abordo preferentemente temas de la contingencia y la Región, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia. Por lo demás, esta es una de las misiones básicas de todo obispo.

  1. “Quienes lo critican dicen que guarda bajo la alfombra, acusaciones contrarias a las que predica (acusaciones de abusos a menores)”.

En primer término, tomamos la decisión de crear la Oficina de Acogida de Denuncias instalada en la Vicaría Judicial.Además, desde hace seis años funciona la Comisión para la Prevención del Abuso, donde se han capacitado a la fecha a más de mil agentes pastorales en este tema.

En segundo término, como Obispo de la Diócesis, a mi llegada a Temuco recibí de parte de mi antecesor cuatro denuncias de abusos a menores,por parte de clérigos en proceso de investigación, a las que se han sumado otras cuatro. Gracias a la correcta asesoría de abogados civiles y canónicos, como de la Congregación de la Doctrina de la Fe de la Santa Sede y el parecer del Consejo de Gobierno de la Diócesis, hemos cerrado cinco de ellas, mientras otras tres se mantienen en investigación.

En todos los casos denunciados se inició la investigación previa y se tomaron medidas cautelares, enviándose las conclusiones respectivas a Roma.Una de ellas terminó con la dimisión del Estado Clerical por parte del sacerdote denunciado, otra, culminó con la prohibición del ejercicio del Ministerio Sacerdotal del denunciado, a perpetuidad y, finalmente, otros dos hicieron abandono voluntario del sacerdocio.

Dado que algunas de las víctimas solicitaron estricta confidencialidad, ello nos obligó a manejar algunos casos en reserva.

  1. “… (denuncias) apuntan a conductas de una vida en pareja –impropia del celibato- con otro sacerdote”.

Los sacerdotes de congregaciones hemos sido formados para vivir en comunidad. Ya el Concilio Vaticano II pide o exhorta que también los sacerdotes Diocesanos, en la medida de lo posible, vivan en fraternidades para acompañarse y apoyarse espiritual, pastoral y económicamente. Lo ideal, es que cada Párroco tenga al menos un Vicario. No he hecho más que acogerme a esta solicitud de la Iglesia.

En lo específico, sobre la imputación que se me hace, señalo de manera rotunda y categórica que ello no corresponde en absoluto a la verdad y lamento profundamente esta acusación sin fundamentos, que en lo personal me tiene particularmente afectado y en la indefensión.

Hace quince años, San Juan Pablo II me llamo a ser Pastor, un servicio para el cual nadie se siente digno. Desde ese día hasta hoy, aun en medio de mi fragilidad humana, he hecho cada día cuanto he podido por servir al santo pueblo de Dios y a cuántos en la sociedad esperan la solicitud de la iglesia.

Finalmente me acojo a la comprensión, confianza y oración del pueblo cristiano y de las comunidades que lo conforman. Estoy en las manos de Dios, y totalmente disponible a lo que el Papa estime conveniente.

HÉCTOR VARGAS

OBISPO DE TEMUCO