Obispo de Temuco se refiere a templos incendiados en el sur del país

incendio1-882x540

En una carta publicada por el diario El Mercurio, Mons. Héctor Vargas, obispo de Temuco, manifiesta sus impresiones en relación a los ataques incendiarios de los que han sido víctimas diversos templos de la diócesis de Temuco y Villarrica.

Mediante  una carta publicada en la edición del domingo 13 de marzo del diario El Mercurio, monseñor Héctor Vargas, obispo de Temuco ha querido compartir con la comunidad nacional su parecer en relación a los diversos ataques incendiarios que han afectado a templos del sur del país, particularmente en las diócesis de Temuco y Villarrica.

En esta misiva el obispo exhorta a “las autoridades a impedir que la agresión de ciertos grupos sea la forma de alcanzar objetivos”, y destaca el enorme impacto que estos hechos han tenido en las comunidades afectadas: “Pese a que este es el quinto templo quemado en los últimos meses, estas acciones no constituyen un atentado contra la Iglesia, sino contra los sentimientos de las comunidades y el pueblo sencillo, que con amor y sacrificio, levantan sus espacios de oración y trascendencia”, afirmó.

Es precisamente por el efecto que estos atentados han tenido en las comunidades católicas de las diócesis afectadas, que el obispo hace hincapié en señalar que “lo que más nos conmueve, es el enorme dolor de la gente, víctimas inocentes respecto de un tema en el que no tienen responsabilidad alguna”.

Pese al dolor expresado en esta carta, Mons. Vargas manifiesta también a través de ella, la voluntad de la Iglesia de continuar con su acción evangelizadora. “Ninguna acción de violencia evitará que la Iglesia, desde su misión evangelizadora, siga acompañando y haciendo suyos los legítimos anhelos del noble pueblo mapuche. Por otra parte, esta Iglesia se alegra que el Señor le permita compartir las severas angustias y sufrimientos de las diversas víctimas de esta violencia”.

Al finalizar la misiva, el obispo hace una llamado a todos los sectores a sentirse responsables de lo que ocurre en La Araucanía, y como tales actuar en pos del bien común, recordando las palabras del Cardenal Raúl Silva Henríquez, “Chile tiene vocación de entendimiento y no de enfrentamiento”.